

¿En que casos no se recomienda recibir un masaje?
Al ser terapeuta profesional y ser titulada en Quiromasaje es mi obligación profesional comentar cuales son los tipos de contradicciones por los que NO puedo realizarte un masaje, si tienes alguna de estas patologías por favor, primero asiste a tu medico a recibir el tratamiento adecuado y por tu salud no te realices ningún tipo de masaje ya sea conmigo o con cualquier otra masajista, hasta estar totalmente curado de las siguientes patologías.
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Contra indicaciones totales
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Fiebre o infecciones: Cualquier enfermedad infecciosa aguda, como la gripe, el resfriado o infecciones cutáneas.​
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Problemas de coagulación: Trombosis venosa profunda, flebitis o enfermedades hemorrágicas.​
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Heridas y lesiones: Heridas abiertas, quemaduras, úlceras, hematomas recientes y fracturas no consolidadas.​
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Inflamaciones: Procesos inflamatorios agudos, como un brote de reuma o inflamaciones de las articulaciones
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Contraindicaciones relativas (requiere precaución o consulta médica)
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Embarazo: No se recomienda durante el primer trimestre y se debe esperar a la etapa de postparto. Es fundamental consultar con el médico.​
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Cáncer: Se debe evitar el masaje en pacientes con cáncer activo, a menos que sea parte de un programa de fisioterapia oncológica específico y prescrito por un profesional.
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Enfermedades crónicas: Personas con diabetes, cardiopatías descompensadas o problemas de tiroides deben consultar a su médico antes de recibir un masaje. ​
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En intervenciones quirúrgicas de menos de 6 meses.​
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Enfermedades infecciosas de la piel (hongos, lupus…) y otras no infecciosas generalizadas (por ejemplo la dermatitis alérgica), úlceras por decúbito y quemaduras.​
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Enfermedades vasculares inflamatorias (por ejemplo, flebitis), inflamaciones de los ganglios linfáticos, debilidad vascular y retenciones circulatorias graves.
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Trombosis y embolia arterial, venas varicosas y en cardiopatías en general (como taquicardias e hipertensión arterial).​
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Inflamaciones agudas o patológicas con sintomatología típica: dolor, calor, rubor (enrojecimiento de la piel) e inflamación (aumento de volumen).​
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Hematomas, hemorragias recientes, heridas sin cicatrizar, esguinces agudos, contusiones, edemas agudos y derrames articulares.​
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Enfermedades agudas o en fase evolutiva, como estados febriles, náuseas, úlcera gástrica o úlcera duodenal.​
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Enfermedades de tipo metabólico (como la gota).​
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Fibrosis y enfermedades musculares degenerativas.​
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Enfermedades reumáticas agudas.​
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Enfermedades infecciosas o tumorales.​
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Procesos inflamatorios de origen bacteriano.​
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Problemas renales en fase aguda, cálculos de riñón, cálculos biliar.​
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Rotura o desgarros de músculos, vainas, tendones, ligamentos.​
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Enfermedades del sistema nervioso: lesiones de las vías piramidales y compresión nerviosa.
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Soy una profesional del bienestar, por lo tanto siempre preferiré ser honesta y cuidar de vuestra salud.
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